top of page

🌿 Vida Entre Dos Jardines

  • dvilla222
  • 25 sept 2025
  • 3 Min. de lectura

Desde el Día del Padre, nuestra familia y amigos cercanos hemos atravesado una temporada de profundo dolor. Mi suegra entró en cuidados paliativos y recientemente partió con el Señor. Al mismo tiempo, pasé días preciosos con mi hermana y mi madre celebrando por adelantado el 70º cumpleaños de mi madre.

Por un lado, me he sentido rota por la pérdida de mi suegra. Por el otro, he estado profundamente agradecida y feliz de poder disfrutar todavía de mi madre. Mientras se celebraba la vida de una madre, la otra llegaba a su fin, y yo he estado intentando alegrarme aun cuando mi corazón sangra y duele.


Viviendo Entre Dos Jardines

No puedo dejar de pensar que estoy viviendo la vida entre dos jardines.

Está el Jardín del Edén — el lugar prometido al que llegaré algún día, donde no habrá dolor ni lágrimas. Y está este jardín terrenal, donde el sufrimiento y la alegría se entrelazan tan a menudo.

Entonces, ¿qué hacemos en medio de estos dos jardines? Para mí, la respuesta es ambas cosas. Me alegro y lloro. Vivo momento a momento. A veces estoy celebrando con alegría; otras estoy ansiosa, llorando y quebrantada.

No es fácil vivir entre estos dos lugares, pero mi esperanza descansa en el día en que llegue al Edén. Mientras tanto, me aferro a la esperanza que tengo en Él, sujetándome al borde de Su manto y poniéndome a Sus pies. Soy demasiado débil para hacerlo sola, pero de alguna manera lo logro — porque Él lo ha prometido y me sostiene en la palma de Su mano.


Lecciones de Liderazgo Desde el Jardín

En el liderazgo, a menudo creemos que debemos elegir entre cualidades opuestas: confianza o humildad, firmeza o amabilidad. Pero ¿y si los líderes más transformadores sostienen ambas cosas? ¿Y si la verdadera fortaleza se encuentra en la tensión — en vivir entre dos jardines?

Esta paradoja me recuerda al apóstol Pablo, un hombre que soportó un gran sufrimiento y sin embargo entendió como pocos la alegría y la resiliencia. Él escribió:

“Estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos.”

Llevamos este tesoro en vasijas de barro — nuestros cuerpos frágiles — y, sin embargo, poseemos un tesoro eterno: paz, gozo, perseverancia, resistencia. amor, y, sobre todo, compasión hacia los demás. El enfoque de Pablo no estaba en el recipiente perecedero, sino en el contenido invaluable.

El sufrimiento nos forma. Hace crecer la compasión. Refina nuestros corazones. Nos llama a liderar y amar de manera diferente.


Sosteniendo Tanto el Gozo Como el Sufrimiento

La vida entre dos jardines incluye tanto gozo como sufrimiento, y ambos pueden coexistir. Como Pablo, he aprendido a ser:

  • abatida pero no derrotada

  • de luto pero llena de esperanza

  • agotada pero no vacía

  • triste pero no sin esperanza

  • rota pero no más allá de la reparación

  • herida pero no destruida

  • sacudida pero no abandonada

  • sola pero no olvidada

Esta paradoja — esta vida entre dos jardines — es una gloria eterna que supera nuestras aflicciones momentáneas. Es enfrentar a veces nuestra cruel realidad con esperanza y optimismo, no porque seamos fuertes sino por quién es Jesús. Cuanto más débil soy, más grande es Su poder actuando en mí.

Esto es lo que significa sufrir con esperanza:

“Como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos; como entristecidos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.” (2 Corintios 6:9)

Tu Turno

Todos vivimos en nuestro propio espacio entre dos jardines — entre lo que es y lo que será. Entre el dolor y la promesa. Entre el duelo y la celebración.

¿Cómo luce tu vida entre dos jardines?


En memoria a mi suegra que vivió esta vida entre dos jardines y ahora alcanzo la tierra prometida donde no hay dolor ni sufrimiento.

 
 
 

Comentarios


  • Instagram
  • Facebook
  • LinkedIn

© 2023 por El amante del libro. Creado con orgullo con Wix.com

bottom of page